Ladrillos de Wawel – una acción patriótica
Cuando caminamos hacia la Colina de Wawel desde las calles Kanonicza o Grodzka, nuestra atención a menudo se centra en el majestuoso castillo, dejando de lado el muro que se extiende a lo largo del camino hacia la Puerta Heráldica. Vale la pena detenerse un momento y dirigir la mirada hacia los ladrillos incrustados allí. Los Ladrillos de Wawel son un recordatorio de una acción patriótica llevada a cabo por los polacos después de recuperar la independencia.

Orígenes
El iniciador del “muro de ladrillos” fue Adolf Szyszko-Bohusz, arquitecto, conservador de arte y director de la reconstrucción de Wawel desde 1916. Temiendo que las obras de restauración quedaran inconclusas, animó a la sociedad a hacer donaciones, cuyos frutos son estos “ladrillos”. La idea era grabar los nombres de los donantes en el muro, y los fondos recaudados se destinarían a lo que se conoció como “jornadas de restauración”. Cada donante sería homenajeado con una placa, conocida como ladrillo, colocada en el muro que conduce al castillo.
Para aquellos que deseen profundizar en la historia de Wawel, existe la opción de realizar una visita guiada. Los boletos también están disponibles en línea, lo que facilita la planificación de la visita y permite mayor flexibilidad al explorar los secretos de este lugar único.
Ladrillos de Wawel – Donantes
Los primeros donantes no fueron polacos, sino estadounidenses: Edith Braun y Jon Forthingham. Además de personas físicas, se unieron a la iniciativa instituciones, ciudades, empresas, escuelas e incluso oficinas y el ejército. Representantes de un regimiento ya desaparecido decidieron realizar un ladrillo único para Wawel, que fue colocado en la cripta del mariscal Józef Piłsudski en la Catedral de Wawel, como un testimonio duradero de su devoción a Polonia.
Las placas, conocidas como ladrillos, honraban a cada donante. Algunos de ellos rendían homenaje a los soldados caídos durante la Primera Guerra Mundial, siendo sus patrocinadores principalmente familiares de los fallecidos. En 1923, el Club Deportivo Cracovia se unió a esta iniciativa patriótica de apoyar la reconstrucción de Wawel adquiriendo un ladrillo a través del “Ilustrowany Kurier Codzienny”. En la placa se grabó la inscripción: “Club Deportivo ‘Cracovia’ 1923”.
El ladrillo más reciente registrado fue adquirido el 28 de abril de 1936 por el pintor Stanisław Dębicki. Este cerró la lista de generosos donantes que apoyaron la reconstrucción del castillo de Wawel.

El destino del “Muro de Ladrillos”
En 1953, las autoridades de la época, como parte de una nueva visión arquitectónica, decidieron retirar un gran número de ladrillos. Actualmente, en el lapidario de Wawel, se pueden encontrar alrededor de 380 ladrillos dañados que están siendo sometidos a un proceso de restauración. Es probable que no se vuelvan a colocar en el muro y permanezcan como parte de la historia preservada en estas piedras únicas.
En el muro de Wawel se conservan alrededor de 700 ladrillos, que hoy recuerdan la historia del Cracovia de antes de la guerra. Si deseas profundizar en la historia, vale la pena visitar la recién inaugurada exposición “Wawel Subterráneo. Lapidario”, donde los interiores subterráneos han sido construidos con muchos elementos de piedra provenientes de la demolición del palacio gótico. Estos crean un efecto visual impresionante al emerger de las paredes, conocidos como lapides viventes – piedras vivas.
Te invitamos a descubrir los secretos del Wawel con un guía, quien no solo te introducirá en el fascinante mundo de la historia y la arquitectura, sino que también compartirá historias interesantes, responderá preguntas y hará que tu visita sea aún más inolvidable. Los boletos están disponibles en línea, y utilizar los servicios de un guía es un valor añadido que te permitirá comprender mejor la riqueza de la historia, la cultura y los misterios de este lugar único.

















